diumenge, 19 de gener de 2014

Autoevaluación final, sin entrecomillar.

Como ya expliqué en mi entrecomillada autoevaluación 'final', al finalizar el periodo de actualizaciones válidas para nota (y no necesariamente por ello acabar de realizar el blog), elaboraría una autoevaluación final sin entrecomillar. Es decir, una autoevaluación en la que exprese una vez más las sensaciones que he experimentado con la asignatura, los pensamientos que me ha hecho tener, y ésta vez, profundizar más en el prefijo 'auto-', y dejar de lado la evaluación de esta 'nuestra asignatura', porque considero que ya me centré suficientemente en ella en la primera autoevaluación. Intentaré no ser redundante, y dar el nuevo punto de vista obtenido sobre mí mismo con respecto a la asignatura durante el curso, pero incidiendo en mayor medida en éste último mes en el que ya han acabado las clases.

En este tiempo, el blog ha sufrido algún que otro cambio. Lo primero fue el cambio de nombre. Pasó a ser ''Mi opinión, mi movimiento'', dejando atrás su anterior nombre ''Educando el movimiento''. Ya expliqué que me era muy complicado tratar los temas vistos en clase en él, ya que pocas veces me llamaban lo suficientemente la atención como para escribir sobre ellos, exceptuando, como ya sabéis, a Pennac. También me pareció bastante interesante el tema de las ideologías. No consideraba que con mis aportaciones estuviese contribuyendo a educar el movimiento de nadie, y decidí convertir mi blog en un espacio en el que publicaría mi propia opinión sobre aspectos relacionados con la asignatura. Soy una persona que sólo se implica en las cosas si realmente le apasionan. Os dejo que lo califiquéis vosotros como un defecto, una virtud, o como queráis.

En muchas ocasiones mis publicaciones venían precedidas por comentarios del profesor, y su contenido, aludía a lo que él me decía en ellos. A raíz de esto, hubo un espacio de tiempo en el que el blog se convirtió en una especie de diálogo, a mi juicio interesante, en el que intercambiábamos opiniones de una forma sincera y abierta, como jamás lo había hecho nunca con ningún otro profesor. Nunca había confesado a un profesor que su asignatura no había conseguido cautivarme (y digo en pasado 'había conseguido' en pasado). Nunca había confesado a un profesor que no me había esforzado al máximo en su asignatura, aunque supongo que ellos lo habrían notado. Nunca había escrito tanto, y nunca habría disfrutado haciéndolo como ahora.

Esta asignatura ha sido la única en la que mi padre, en cierto modo, ha accedido a sus contenidos para ver lo que publicaba. Sabe que lo he mencionado varias veces, no sé si estará orgulloso. Incluso en ocasiones nos ha causado alguna discusión, porque dije en una entrada que había aprendido a ignorar alguna de las cosas que me decía. Creo que todo esto no es posible que ocurra con otro tipo de asignaturas, y creo que es digno de alabar que ésta, haya trascendido más allá de las aulas. Recuerdo como comenté en una sobremesa con toda mi familia que me había tocado el tema del sexismo. Tema que como ya expliqué nos coge muy de cerca, pues mi hermana pequeña juega a fútbol en un equipo masculino, siendo la única chica del equipo, y del club. Además lo hace a muy buen nivel. No lo digo por ser su hermano. Lo prometo. También comentamos el tema de las razas, pues esta hermana a la que me refiero, es de origen chino, adoptada hace ya 9 años. Por todo esto me llamó la atención el tema de las ideologías, y por el respeto que se le tiene en todos los sentidos a ella, creí y creo, que la sociedad no está tan corrompida como en ocasiones se pretende hacer ver. Y es que creo que llaman mucho más la atención los episodios conflictivos, que la normalidad a la que estamos acostumbrados a vivir.

Por todo esto, y para no extenderme más, pues muchas de las cosas que diría ya las he comentado en otras publicaciones, concluiré en este párrafo. He de decir, orgulloso, que he conseguido encontrarle un sentido a esta asignatura. No sé si coincidirá completamente con el que el profesor pretende, pero pienso que finalmente esta asignatura me ha servido. Me ha servido para pensar, para saber mejor lo que soy, y seguir forjando una idea de lo que quiero llegar a ser. Me ha servido para aprender a valorar las cosas más que por su contenido, por lo que provocan. Como por ejemplo, a la propia asignatura. Supongo que puede ser que soy algo menos materialista, menos superficial. Me ha servido para plantearme temas que jamás pensé que haría, como el modelo de educación en el que estamos inmersos, como las ideologías, como la 'zoquetería', 'zoquetez' o 'zoquetor' (no sé cual es el término adecuado, ni si quiera se si lo hay). Me ha servido para discutir con compañeros sobre la forma de llevar una clase, para saber respetar la opinión de ellos, siendo en ocasiones totalmente opuestas a la mía.

Puedo prometer, y prometo (siempre he querido decir esa frase), que todo lo aquí escrito ha salido desde lo más profundo de mí, y no he querido en ningún momento agradar a nadie con lo que he escrito, simplemente dar mi opinión y mi forma de ver las cosas.

Y es que al fin, he podido comprender que esta asignatura va más allá de sus contenidos. Bajo el nombre de 'Educación del Movimiento', me ha enseñado que yo soy movimiento, que todos somos movimiento. Y hoy, que finaliza, puedo decir que la asignatura, y su docente, me han educado. Gracias, de corazón.


En cuanto a la nota que creo que me merezco, me mantengo en mi postura. No soy quien, ni se como. Pero me calificaría con un 6, igual que lo hice en la otra ocasión. Pues no con este 'arreón final' de entradas, no pretendía subir mi nota como el profesor dijo en clase que ocurriría con muchos alumnos. Este 'arreón' ha sido porque he encontrado el tema sobre el que me gusta realmente escribir. La justificación es la misma también. Insuficiente esfuerzo, amplio resultado. Al menos yo, al final, estoy contento. Esta asignatura será de las que no se olviden. Diferente, desconcertante.  

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